Fotografía tomadas en Las Fuentes del Marqués, Caravaca (Murcia). Preciosa luz de primavera e increíble localización en estas fechas en las que hemos conseguido fotografiar a la pareja en un campo de amapolas. Otros años hemos buscado sin resultado, por toda la región y de forma casual las hemos encontrado cuando llegábamos a las fuentes, era una buena señal, la tarde se presentaba bien, el cielo precioso, amapolas y una pareja con la que nos llevamos de P.M., no podíamos pedir más!

Fue una sesión de tarde de las mejores y aprovechamos hasta que bajó el sol, buscando la luz del atardecer. En esta ocasión nos sorprendió encontrar en el aire  la pelusa de semillas que lanzaban al aire muchos de los árboles de este parque natural, el suelo estaba cubierto por un manto blanco de estas pelusas, así que decidimos jugar con esta textura y utilizarla para dar volumen en las fotos. Hicimos las fotos mientras esparcíamos entre el objetivo y la pareja estos pequeños restos de molinillos blanquecinos. Me gustó el efecto, era algo mágico, dio otro aspecto a las imágenes. Una sesión de fotos muy completa, sobre todo por que Fernando y Noemí empiezan a ser algo más que unos novios que nos contrataron para hacerles el reportaje de boda, poco a poco comienzan a ser buenos amigos con los que nos sentimos francamente a gusto.

  

Conseguimos este efecto tan bonito, que seguramente no podremos volver a conseguir hasta la próxima primavera. Así pues, esa tarde fue excepcional por todo. Seguramente de las mejores. La Nikon 750 se portó de maravilla, como siempre y junto a los objetivos fijos que más nos gustan, el 85 y el 35 que utilizamos para los reportajes de boda,  nos aportan un contraste y nitidez espectaculares en cualquier situación.